LOS ESTUDIOS REGIONALES Y LA ANTROPOLOGÍA SOCIAL EN MÉXICO
La población regional del valle de Teotihuacán (Manuel Gamio)
El partía del problema y de la falta de integración cultural y socioeconómica entre los diversos grupos étnicos del país, y planteaba como explicación las relaciones de desigualdad y opresión existentes.
La antropología social, para Gamio, no podía aspirar a ser ciencia sino como antropología aplicada: debía emprender con la ayuda ineludible de otras disciplinas científicas un estudio exhaustivo de las poblaciones indígenas, en sus aspectos ecológicos, biomédico, arqueológicos, etnohistóricos, lingüísticos, sociales, económicos y culturales, con el fin de promover sus tendencias naturales a la evolución social y el progreso.
Insistía en la necesidad de crear conciencia en la población local sobre la grandeza de su pasado y los valores positivos de su cultura. Al mismo tiempo, debía superar características negativas de esa misma cultura e incorporarse a los beneficios de la civilización moderna.
Proponía la restauración y recuperación de la zona arqueológica, la revitalización de las técnicas agrícolas y cultivos tradicionales y su mejoría, no reemplazo por el contacto con tecnologías contemporáneas; el respeto a las artesanías e industrias locales, donde pudiera expresarse el sentido artístico indígena.
La península de Yucatán (Robert Redfield)
La heterogeneidad cultural en un espacio que de alguna manera se presentaba cómo unitario era el problema central de investigación de Redfield.
La región se definía de acuerdo a varios criterios: uniformidad ecológica sólo matizada por la variabilidad pluvial; gran aislamiento; tradición cultural compuesta por dos elementos combinados; existencia de un foco exclusivo de innovación cultural: la ciudad de Mérida; conciencia regional que incluso condujo ciertos yucatecos a intentos independistas.
La zona ecológicamente más salvaje la jungla tropical del sureste presentaba mayor aislamiento, menor exposición e innovaciones, predominio de lo maya sobre lo español. La zona noroeste era la más domesticada agrícolamente predominaba la plantación henequenera; su economía, vinculada al mercado mundial vía Mérida y Progreso situadas en esta zona combinaba la agroindustria con el comercio y los servicios urbanos.
Redfield seleccionó cuatro localidades en puntos diferentes del continum; la diferenciación obedecía al ritmo de la difusión de innovaciones, mediante la acción de tres procesos básicos: desorganización, secularización, individualización.
Tusik, la comunidad folk de indios tribales, expresaba su perfecta organización funcional en una visión colectiva del mundo que fundía lo sagrado y lo profano e integraba a los individuos en un todo armónico.
Chan Kom, comunidad campesina, conservaba cualidades armónicas: pero la penetración de elementos foráneos como el dinero, valores de consumo y prestigio urbano empezaba a desorganizarla y a demandar
ámbitos de acción secular e individual.
Dzitas pequeña ciudad situada en la franja maicera la desorganización iba más lejos: dividía a la gente en clases, privilegiaba las transacciones monetarias.
Mérida se definía por la heterogeneidad, los cambios acelerados, los valores monetarios.
Los estudios de del Acolhuacan septentrional.
Wolf y Palerm distinguieron cuatro subregiones o zonas geográficas, que se extienden, paralelas, de norte a sur: la llanura ribereña, los pequeños valles del piedemonte, los valles serranos que forman una franja erosionada, y la sierra alta.
El primero se define en Texcoco por el terreno accidentado, la dispersión de tierras de cultivo, el carácter torrencial de los ríos y la salistrosidad del lago, la producción agrícola requiere en la región de una complicada tecnología de represas y terrazas de riego y un poder político capaz de organizarla.
Los primeros se desarrollaron en las zonas del valle más propicias para el riego donde existía tierra plana y lagos de agua dulce. Los segundos ocuparon el Acolhuacan; existían algunos agricultores de roza y quema de cultivos de temporal que pagaban tributo a los chichimecas.
Avanzo un proceso de toltequización, generado por la necesidad de incorporar tierras al cultivo para alimentar a la población creciente.
A partir del siglo XV los chichimecas propiciaron la agriculturación de sus dominios, mediante el desarrollo de importantes obras hidráulicas. Las causas fueron la búsqueda de prestigio y poder por parte de de los gobernadores texcocanos.
La llanura ribereña se especializó como lugar estratégico de control administrativo; ahí se ubico la ciudad de Texcoco. Texcoco se convertiría en un lugar especializado en producción de lana y textiles.
Estudios en el Estado de Morelos.
Lewis menciona los vínculos con las haciendas y enfatiza la existencia de contactos multidireccionales entre los pueblos y la ciudad de México. Warman analiza pueblos y hacienda como una unidad simbiótica.
Warman sostiene que el campesino ha podido mantener una estructura social propia cuyos componentes básicos son las unidades domésticas de producción, consumo y los vínculos simétricos entre estas unidades a lo largo del tiempo.
Dos son las razones principales de esta persistencia: las estrategias demográficas complejas y precisas de los campesinos, y la necesidad ineludible que tienen del campesinado otros segmentos que con él mantienen relaciones simétricas: la hacienda antaño y las empresas capitalistas hoy.
La unidad simbiótica entre las comunidades campesinas del noreste llamadas también Altos de Morelos y las empresas azucareras situadas inmediatamente al sur nace, ante todo, de la capacidad que han tenido las haciendas primero y los modernos ingenios después de ejercer control sobre la tierra y el agua.
Los cultivos comerciales han implicado alta tecnologización, deudas y multiplicación del trabajo asalariado. Para conseguir dinero, muchos campesinos migran a la ciudad de México y a EE.UU. Hay que descartar que este complejo proceso de capitalización de la agricultura campesina que ocurre en todo el país ha mantenido formas peculiares y adquirido particular agudeza dentro de los límites regionales de los Altos de Morelos.
Los Altos de Jalisco: una región de frontera.
Los Altos de Jalisco es una de las partes del país que presenta una conciencia regional más acusada, manifiesta en un folklore abundante y orgulloso. Fue el escenario principal de la llamada Guerra de los Cristeros, o Cristiada, que ha historiado detalladamente Jean Meyer.
La historia de los Altos de Jalisco es una buena medida la historia de estas unidades familiares, y de sus crisis. Cada unidad ocupo un pedazo de tierra que recibió el nombre de rancho. Al multiplicarse las unidades los ranchos se convirtieron en pequeñas aldeas semidispersas, que hasta bien entrado el siglo XIX albergaban a la inmensa mayoría de la población regional, y que hasta la fecha representaban un porcentaje importante de ella.
Junto a los ranchos surgieron unidades territoriales más grandes en el siglo XVII: las haciendas. Las más importantes (Santa Ana Apacueco, Jalapa, Ciénega de Mata) comprendían tierras tanto en los Altos como en el Bajío, las primeras dedicadas al ganado, las segundas a la agricultura, todas, fuertemente vinculadas a las minas.
Los hacendados fraccionaron sus tierras y las vendieron a un buen número de rancheros enriquecidos, que construyeron casonas en los pueblos más grandes y formaron una oligarquía regional.
La región y la economía política.
El antropólogo social tiene la tarea de mostrar la complejidad del proceso, la variabilidad de las respuestas y alternativas locales, la irreductibilidad de la historia a un esquema lineal.
El interés diacrónico del antropólogo, además, le permite explorar la importancia de la organización previa al sistema capitalista en la determinación territorial.
La región y el Estado.
Por un lado, estos mecanismos de poder centralizado crearon la división espacial de la producción y el trabajo; por otro el poder central debió enfrentarse al poder regional que de tal división emergía. Una forma analíticamente efectiva de definir la regionalización es a partir de la existencia de núcleos de poder localizada y relativamente capaz de tomar decisiones independientemente del centro.
Deja de existir la regionalización cuando, el Estado nacional centraliza efectivamente el control.
La región y el mercado.
Mostró que la demanda del mercado europeo creó Yucatán; a Morelos lo articuló la demanda azucarera de la ciudad de México, Enrique Florescano y Alejandra Moreno, mostraron el impacto del sector externo en la configuración espacial del país. Por otro lado el caso del Bajío patentiza la enorme diferencia que existe cuando en una región surge un mercado interno: lo que ocurre especialmente en el sur de Jalisco.
No puede entenderse sin tener en cuenta la existencia de un mercado regional puesto en crisis por la llegada del ferrocarril.
Las transformaciones en el ámbito del mercado manifiestan y a la vez condicionan las transformaciones regionales.
La región y la ciudad.
Redfield, Aguirre Beltrán, Marroquín, destacaron el papel de una ciudad para definir una región, a partir de influencias de tipo diversos: innovación, poder, mercadeo.
Otros autores destacan que los centros de población grandes tienen un efecto no de estimulo sino de freno en el crecimiento de los centros más pequeños en su zona de influencia.
Región, desigualdad, clase social.
Desde Gamio, los estudios de los antropólogos han demostrado que la división espacial de la producción y el trabajo origina agudas desigualdades en el desarrollo regional, esto ha provocado estudios económicos y trabajos interdisciplinarios, y además constituye el objeto de investigaciones aplicadas, políticas indigenistas y planes de desarrollo regional que, para algunos críticos no han hecho más que agravar el problema.
Por otro lado, la oposición entre regiones o entre oligarquía regional y Estado no sustituye a las contradicciones básicas de clase traídas por la expansión del sistema capitalista: ambos tipos de oposiciones se combinan en formas cuya descripción, comprensión y análisis se plantean como tarea para el investigador de campo.
Región, nación, etnia.
La pregunta por el futuro de la regionalización se inserta en una polémica aún no resuelta, donde también rompen lanzas sucesos tales como la proletarización, la descampesinización, la pluralidad étnica.
Esta última era supuestamente del mayor interés para los antropólogos indigenistas; pero, de hecho, los conceptos desarrollados para tratar con ella más bien centraban su atención en la desaparición de la pluralidad, que en su persistencia, quizás porque ésta se veía con gran escepticismo.
Ahora ha surgido una pléyade de movimientos políticos que utilizan un lenguaje “indianista” y han atraído el interés y apoyo activo de algunos antropólogos; más que con análisis de estos movimientos contamos ahora con testimonios.
Creo que su análisis es mas bien un resumen, pero puede mejorarlo si intenta hacer unas aportaciones personales que denoten más bien sus puntos de vista que las tesis del autor.
ResponderEliminarPor favor justifique los textos, y cheque las faltas de ortografia y construcción.
Saludos.
Mgm: Bet $1 Win $200 On SuperLotto Plus Plus - DRMCD
ResponderEliminarWinning numbers 동해 출장안마 drawn Saturday, November 14, 밀양 출장마사지 2021. The 용인 출장마사지 jackpot amount will grow every 순천 출장마사지 five minutes 전주 출장안마 on Saturday, December 9,